¿Es más barato tener un redactor en plantilla?

redactor en plantilla

La verdad es que es más barato tener un redactor en plantilla que contratar a freelances. Aun así, hay un mito en marketing digital que dice lo contrario. Sin embargo, la única razón por la que un freelance sale a cuenta es cuando no hay suficiente carga de trabajo.

Evidentemente, si solo necesitas uno o dos artículos a la semana, no te interesa contratar. De la misma forma que no contratarías un peluquero para pelarte una vez al mes. En el resto de los casos sí.

Un caso práctico: las pérdidas por no tener redactores en plantilla

 

Hace poco hice las cuentas en un caso en concreto. Formaba parte de un equipo de redactores freelance que trabajaba para una subcontrata de una gran agencia de marketing española. Éramos alrededor de 15.

Ganaba unos 50€ brutos al día por un trabajo que me llevaba 3 horas aproximadamente.  En condiciones normales, suponía entre 800 y 1000 euros mensuales. Al ser freelance y no redactor en plantilla, no tenía vacaciones o días libres. Podríamos dejar de trabajar algún día pero, claro, ese día no tenías ingresos.

Lo que me di cuenta es que en un día normal yo podía asumir el trabajo de 2,75 redactores. Luego pensé en lo que me resultaría un sueldo estupendo: 20.000€. Mensualmente, si dedicara 8 horas a este trabajo, me saldría a 2750€, 33000 anuales. Sin embargo, por 1666€ brutos (en 12 pagas) yo me sentiría super afortunado.

Como freelance y según las tarifas vigentes, mi trabajo valdría 33.000€. Como redactor en plantilla, 13.000€ menos. Y esos 13.000€ compensarían con creces vacaciones, días libres y hasta potenciales bajas por enfermedad.

Sin embargo, al estar en plantilla trabajaríamos mejor. Trabajaríamos mejor porque nos sentiríamos queridos y nos identificaríamos con la empresa.

El problema de los supervisores

 

En este caso en concreto, jamás he visto a nadie en persona. Solo he hablado 5 minutos con la jefa una vez en dos años y medio. Los supervisores de proyecto cambiaban cada poco tiempo. En esos 30 meses, tuve más de una decena de responsables diferentes.

Tener tantos responsables de proyecto diferentes también es un problema para la empresa. No conozco la razón, aventuro que por la remuneración. Cada uno debía adaptarse y conocer al equipo de redactores, con el que solo se comunicaba por e-mail.

Yo tenía un rol de solucionador de problemas. Cuando algún cliente se quejaba de algún contenido o había algún contratiempo, era yo el que lo solucionaba. También con los textos urgentes. Pagándomelo aparte, claro.

Y el problema no está solo en que me lo tenían que pagar, sino también que al principio los nuevos jefes de proyecto no sabían quién tenía cada rol dentro del equipo. Mientras aprendían sobre nuestro funcionamiento, el rendimiento era peor.

El fin de mi trabajo

 

Hoy día ya no trabajo con ellos. El motivo fue simple: su cliente les exigió un ahorro. Esto se tradujo en una bajada del precio que nos pagaban por texto.

Como redactor freelance, después de dos años y medio trabajando a diario con la empresa, no podía/quería asumir una rebaja. Lo normal en cualquier compañía es que el sueldo o tus condiciones mejoren con el tiempo.

La vida es cada vez más cara. Los alquileres en Madrid son una locura. No puedes llevarte dos años y medio salvando a una empresa de todos los marrones habidos y por haber, sin estar en plantilla, y aceptar que te bajen el sueldo.

Lo curioso de todo esto es que si estuvieramos en plantilla nos pagarían mucho menos y la rebaja del cliente no habría supuesto ningún problema. Pero, ese es el problema de los mitos, la empresa piensa que es más económico tenernos fuera.

Igualmente, al estar en plantilla, al conocernos y apreciarnos, sería más sencillo que hubiesemos hecho un esfuerzo extra.

Sin embargo, si colaboras con una empresa que no sabe ni quién eres ni le importas, a ti tampoco te va a importar las necesidades de la empresa. En esos casos, se mira exclusivamente por las propias.

Desterrando mitos

 

Este tipo de experiencias negativas son ejemplos claros de lo que no se debe decir. O eso dicen los expertos en marca personal.

Yo, al contrario, lo veo necesario. Hay que empezar a deconstruir esos mitos que nos perjudican a todos. Porque yo, personalmente, trabajo como freelance porque nadie me ha ofrecido un sueldo decente.

También porque una empresa que trabajase conmigo (o cualquier otro compañero eficiente) vería crecer su rendimiento y podría competir mejor en el mercado.

Sin embargo, si solo sabemos lo que nos dicen ciertos gurús, estamos abocados al fracaso. Solo hay que ver como las más grandes multinacionales tienen redactores en plantilla. Curiosamente no muchos de los medios de comunicación, pero ese es otro debate del que ya hablaremos.

La intermediación de agencias y agentes

 

Otra problemática viene provocada por la intermediación de las agencias. Yo trabajo habitualmente con diferencias agencias de comunicación y marketing. Lo habitual es que me escriban, generalmente por LinkedIn, y me pidan presupuesto. Se lo doy y me lo aceptan. Yo no sé lo que ellos están ganando por mi trabajo.

Me parece absolutamente lógico que quien se encarga de la parte comercial se lleve una comisión. Este es uno de los motivos principales por los que me gustaría trabajar por cuenta ajena. A mi me encanta hacer mi trabajo pero no me gusta venderlo.

El caso del 80%

 

Sin embargo, he conocido casos que me han parecido una completa locura. Intermediarios que se quedan con el 80% del precio de un texto. Y cuando hablo del 80% hay que señalar que hablo de paquetes con continuidad.

Imagina, por ejemplo, que eres una cadena de hoteles. Contratas un pack semanal de artículos por 100€. Pues resulta que el redactor que hace esos artículos cada semana cobra 20€ brutos. El que ha realizado la gestión con la compañía cobra 80.

80€ siempre. Cada semana. Por una gestión que, por muy complicada que sea, se hace una vez y requiere una inversión de tiempo delimitada. El redactor, con una inversión continua -y el que da verdadero valor al trabajo- se queda con el 20%.

Este caso en concreto, que lo conozco, no es lo más habitual, pero existe. Si que son bastante comunes porcentajes que varían entre el 60 y el 50%. También he recordado otro de una agencia -con precios públicos, nada habitual- con textos a 50€, subcontratados a freelances por 15€.

El problema de la calidad

 

Pienso que es importante hablar de esto. Y que salga fuera del mundillo. Que una empresa sepa que de los 50€ o los 100€ que paga por un artículo de calidad, la “calidad” se la queda el tipo con el que se ha tomado un café. Porque sin un precio decente, es imposible hacer un artículo decente.

Básicamente porque tenemos que comer y pagar facturas. Dependiendo de lo que me pagues (si eres freelance) la calidad será una u otra. Si eres redactor en plantilla, por horas, estamos ante una situación diferente.

Conclusiones

 

En conclusión, tener un redactor en plantilla es más barato, más eficiente y favorece a todos los eslabones de la cadena.

En el caso de contratar un texto, siempre te saldrá mejor contratar a un freelance que a una agencia.

Cuidado, eso sí, con los freelance estrella. Hay una serie de redactores, principalmente copys, que han creado su propia burbuja para dedicarse, realmente, a la formación (mejor remunerada, especialmente si son cursos grabados), pero hacer como si fueran grandes profesionales de la escritura.

Pero, lo siento, escritor/redactor es el que escribe/redacta, no el que pasa el 90% de su horario laboral con cursos o infoproductos.

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