Cómo hacer tu web para redactores freelance

cómo-hacer-tu-web-para-redactores-dalvenvainor

Si vamos a ser redactores freelance, tener nuestra propia web es fundamental. También, por supuesto, contar con redes sociales, especialmente Twitter y LinkedIn. Muchos de nuestros potenciales clientes podrán encontrarnos en las redes o la web y, desde ahí, contactar con nosotros.

Si vamos a ser redactores freelance, tener nuestra propia web es fundamental. También, por supuesto, contar con redes sociales, especialmente Twitter y LinkedIn. Muchos de nuestros potenciales clientes podrán encontrarnos en las redes o la web y, desde ahí, contactar con nosotros.

Personalmente, las redes sociales son, tras las recomendaciones, el segundo sitio donde consigo más clientes. El tercero es esta web y el blog. Si seguimos una buena estrategia SEO en los contenidos y tenemos una web bonita y sencilla, es fácil que nos llegue el tráfico que necesitamos.

En este post me centraré en cómo hacer tu web. En el próximo os hablaré de la gestión de las redes sociales.

Cómo hacer tu web

No hace falta ser un experto en informática para saber cómo hacer tu web. Te lo digo yo que escribo muy bien pero que la informática no me gusta especialmente. De hecho, mi recomendación es que os encarguéis vosotros mismos. Con una buena plantilla de WordPress, las hay muy útiles gratuitas, podemos tener un producto muy decente. Creo que mi propia página es un buen ejemplo de ello.

Antes de usar esta plantilla, tenía otra mucho más profesional y el resultado fue un desastre. Tenía que contar con una profesional para llevar a cabo todos los cambios. Eso hacía que cuando quería hacer cambios rápidos, no pudiera. Yo soy bastante impaciente y me gusta controlarlo todo.

Con una plantilla con menos posibilidades pero facilita, no perderás nunca el control.

El servidor

Uno de los aspectos más importantes sobre cómo hacer tu web es contratar el hosting y el servidor. Yo utilizo Webempresa. Uses Webempresa u otro, hay bastantes servidores buenos, aseguraros que tengan servicio técnico 24 horas. Otra de mis páginas la tenía en 1&1, que es bastante más barato. El problema es que su servicio técnico es un desastre y, al final, no merecía la pena. Había que pagar por todo y termina siendo más caro que otro que, de antemano, tiene un precio más elevado.

Si, tras hacer tus comparaciones, te decides por el mismo que yo, con este link de afiliado consigues que me ahorre parte de la próxima factura.

La estructura web

Llega el momento de ponerse a organizar la estructura de la web. Como si fuera diseño escandinavo, en Internet menos es más. Necesitamos una web minimalista, con una estructura simple que sea fácil de navegar.

Yo reduciría el menú a cinco o seis pestañas: Inicio, Sobre Mí, Servicios, Blog, Contacto y Portfolio o Clientes. Puedes poner alguna subcategoría, como por ejemplo las etiquetas principales de tu blog o los diferentes servicios. Pero que no sea un caos ni una sobredosis de información.

Inicio

En Inicio hay que desglosar toda la información más importante. Recuerda que será lo primero (y puede que lo único) que vea el cliente. Por ello, es importante que nos centremos en el mismo y no en nosotros. Un error muy común es llenar la página de inicio de información sobre nosotros. Sin embargo, esa información debe estar en Sobre Mí, no en Inicio.

Cuando el cliente llega a la página de un profesional es porque tiene una necesidad. Lo que necesita ver es qué puedes hacer tú para resolverle la misma. Céntrate en eso. Problemas y las soluciones que puedes aportar.

De esta manera, de un solo vistazo, el cliente sabrá si eres lo que está buscando. Si no encuentra la información porque hablamos mucho de nosotros, se irá. Si todo es un revoltijo de datos, también. Como en el periodismo, sencillez, claridad y concisión, son las tres claves para nuestros textos.

También trata de utilizar un lenguaje cercano y sencillo. No sabemos si el cliente será una agencia especializada o un emprendedor que no tenga ni idea de anglicismos y conceptos profesionales. Si lo escribes claro, ambos te entenderán y tendrás un mayor público potencial.

¿Tienes que poner tus servicios en la página de Inicio? Pienso que sí, al menos de forma general, pero enlázalos a la página de Servicios para más información.

Sobre Mí

El apartado Sobre Mí es fundamental, especialmente si estamos vendiendo nuestra marca personal. Cuando un particular decide contratarnos un servicio, va a querer saber más sobre nosotros. Aquí es donde podemos poner todos esos datos que no deben estar en Inicio.

Nuestra formación, gustos, especialidades, por qué nos dedicamos a lo que nos dedicamos… Trata de ser cercano y agradable, de forma que el cliente confíe en ti. Prácticamente todos los clientes que he conseguido a través de la web han pasado por ahí. No lo dejes de lado a la hora de saber cómo hacer tu web.

Sobre Mí es tu carta de presentación, pero es una carta de presentación profesional. Por ello, no pongas datos irrelevantes para tu público. Pon aquellas cosas que te definen y te hacen ser la persona ideal para hacer el trabajo. Si le quieres contar tu vida, ya tendrás tiempo si se vuelve tu cliente.

En Sobre Mí también es importante poner, como mínimo, una fotografía. Ver la cara de la persona con la que vas a trabajar da confianza, especialmente si va a ser en remoto. Sobre el estilo de la fotografía, tú mismo, siempre que tenga un mínimo de calidad. Puedes ponerla más formal, puedes hacer alguna más casual, da igual. Mucha gente pasará por tu web y dependiendo de su perfil le gustará más un estilo u otro.

Dalvenvainor - Pablo Herrera

Servicios

Servicios es una de las secciones más complicadas. Nos pueden surgir muchas dudas. Que si poner o no los precios, que si meter ese servicio que no es del todo nuestra especialidad, si ser muy específicos con las temáticas o tratar de abarcar más, etc.

Normalmente los “expertos” te dicen que seas lo más específico posible. Yo no lo soy. Entiendo que si alguien busca una temática muy concreta, prefiera a alguien especializado. Sin embargo, los periodistas somos, por definición, gente que sabemos de todo. Y que nos puede apasionar escribir de muchos temas diferentes. O aprender de otros de los que, de entrada, no tenemos ni idea.

Mi consejo es que hagas lo que te apetezca, también dentro de la lógica. Si te gusta mucho la tecnología y solo quieres hablar de eso, adelante. Prefieres la automoción, adelante. Si lo tuyo es la cultura, pues quizá añade otro tema que te vaya a dar dinero como el turismo o la gastronomía.

No podemos olvidar que hay mucha gente tan válida como nosotros y aunque los contenidos estén en auge, el trabajo no es infinito para todos.

Los precios​

En cuanto a los precios, yo prefiero ponerlos. La razón es sencilla. Me evita, aunque no siempre, que me escriba gente que no vaya a pagarme mis tarifas. Hacer filtro es importante porque hablando con los clientes se pierde mucho tiempo. Si evitamos perder ese tiempo que no se va a convertir en encargos, mejor.

Esto no quiere decir que nuestros precios sean inamovibles. Se puede negociar. Pero es importante establecer la referencia. Puede que queramos abaratar por cantidad o porque nos apasione el tema. También recomiendo que, si no te gusta nada, subas el precio. Si acceden, te llevas más dinero que te sirve de motivación. Si no, te evitas escribir algo que no te apasiona.

En cuanto a la descripción, cuánto más amplia mejor. Deja bien claro de que te encargas y de que no. Explica la extensión de tus textos, si pones fotos, etc. Cuánto más claro esté todo, más fácil será trabajar.

Eso sí, a la hora de saber cómo hacer tu web primero servicios y precios. Luego descripción. Que sea lo más cómodo posible para el cliente. Que vea lo que tienes y si el precio y servicio le interesan, pueda saber más. No le cuentes más antes de tiempo.

Portfolio/Clientes

Pongo estas dos opciones unidas porque con una de las dos basta. Si quieres también puedes poner las dos. En el portfolio puedes poner ejemplos de tus últimos textos o trabajos. En Clientes basta con poner los logotipos. Yo he optado por la segunda opción, sobre todo porque la gran mayoría de mis clientes no me permiten firmar los textos. Antes tenía las dos.

Normalmente, tiene más éxito la página de Clientes que la del portfolio. Es habitual que el cliente que te escribe te pida ejemplos concretos de tu trabajo y pasen de leerse el portfolio. Así que, cuando un cliente me pide ejemplos, yo se los doy.

Mi recomendación es que trates de poner arriba tus clientes más importantes. Si has trabajado para empresas de prestigio, tus posibilidades de ser contratado aumentan exponencialmente. No hace falta ponerlo todo, basta con lo más importante.

Básicamente se trata de que el potencial cliente tenga una idea de lo que has estado haciendo.

Contacto

La página de contacto también es muy importante. Una vez que el cliente ha decidido que le interesa lo que ofreces, toca contactar. La verdad es que a cada persona le gusta contactar de una manera. Correo electrónico, Skype, teléfono…

Yo, como podéis ver, tengo el teléfono y el correo electrónico. Mi preferencia es que me escriban por e-mail y luego ya vemos. Hay clientes que prefieren explicarse por teléfono. Aun así, como ya os recomendé en esta entrada, para cerrar aspectos de pagos y tarifas siempre por e-mail.

Me he dado cuenta que tener un formulario de contacto es peor que poner el correo. Si tienes mucho tráfico y clientes potenciales te lo puedes permitir. Si no, mucho mejor el e-mail porque el formulario echa para atrás a mucha gente.

Si pones tu teléfono, es recomendable poner horario de contacto o si se puede contactar por WhatsApp.

En esta sección es importante no poner información de más. Cuándo contactar y por dónde. También el plazo en el que contestaremos. Fin. Lo demás debemos tenerlo en el resto de la web.

Blog

No voy a extenderme mucho en este apartado ya que os hablé en profundidad en este artículo. El blog nos va a ayudar a posicionarnos en Google y aumentar nuestro público. Algo más fundamental que las redes para conseguir tráfico. Sobre todo, porque el SEO funciona “solo” una vez que lo has trabajado. No es como las redes sociales donde necesitas un trabajo constante.

Es importante que las temáticas hablen sobre tu trabajo, pero si eres redactor también puedes escribir sobre cosas que te gustan. Quiero decir, no hace falta que todo tu contenido sea sobre “cómo escribir”. Escribir se escribe de cosas y no es necesario que todo sea meta. De lo contrario, tu blog será un aburrimiento.

Incluso puedes meter intereses personales. Mi entrada de “La verdad sobre el Camino Neocatecumenal” es la que me genera más tráfico. Nadie te recomendaría escribir sobre esto en un blog profesional. Yo, sin embargo, siento que tengo esa necesidad con la sociedad, ya que nadie se atreve a hablar de lo que pasa dentro. Lo he hecho y tengo que decir que me ha llegado más de un cliente a través de dicha entrada. Y también algún amigo, algo que tampoco está de más.

En conclusión, mi consejo es, no pierdas de vista tu temática, pero tampoco tus intereses. Si de pronto te apetece mucho escribir de algo, hazlo. También servirá como ejemplo para que los demás vean nuestro estilo al escribir.

Lo que sí es importante es tratar de tener una periodicidad estable. Ese es uno de mis problemas en este blog. Cuando tengo mucho trabajo no saco tiempo para actualizar y en esos periodos tengo mucho menos tráfico y clientes potenciales. Al estar sobrecargado de trabajo, no es un problema, pero es posible que pierda buenos encargos por ello.

Conclusiones

1. Elige una plantilla fácil de manejar.

2. Contrata un servidor de calidad

3. Crea un menú básico

4. Haz una página de inicio clara y sencilla

5. Explica tus servicios

6. Muestra tus clientes o tus últimos trabajos

7. Pon una página de contacto con e-mail, teléfono y horarios

8. Crea contenido para tu blog

En la próxima entrada hablaremos de la gestión de las redes sociales para redactores freelance.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *